
Camarones a la diabla
Los camarones a la diabla no faltan en ninguna marisquería: camarones bien gorditos salteados en mantequilla y cocinados en una salsa rojiza de chiles secos tostados, jitomate y chipotle. El camarón salvaje congelado justo después de la pesca conserva su textura firme y su sabor dulce, ideal para aguantar tanto picor.
- Preparación15 min
- Cocción20 min
- Total35 min
- Porciones4
Ingredientes
- 700 g de camarón grande salvaje 21/25, pelado y desvenado, descongelado $470
- O 900 g de camarón XL salvaje con cáscara, para un platillo más casero $470
- 4 chiles guajillo desvenados
- 4 a 8 chiles de árbol (al gusto)
- 2 chiles chipotles en adobo + 1 cda del adobo
- 2 jitomates guaje
- 1/4 de cebolla blanca + 1/2 cebolla fileteada
- 3 dientes de ajo
- 1/2 taza de caldo de pollo o de camarón
- 2 cdas de mantequilla + 1 cda de aceite
- 1 cdita de catsup (opcional, para dar brillo), sal y pimienta
- Arroz rojo, frijoles refritos y limón para acompañar
Preparación paso a paso
- Tuesta los guajillos y los chiles de árbol en el comal de 20 a 30 segundos por lado, solo hasta que suelten aroma; cuida que no se quemen.
- Hierve los chiles con los jitomates, 1/4 de cebolla y el ajo durante 8 minutos, hasta que se suavicen.
- Licúa los chiles, jitomates, cebolla y ajo con los chipotles, el adobo, el caldo y la catsup hasta que quede muy terso. Cuela si quieres una salsa sedosa.
- Salpimienta el camarón. En un sartén grande calienta la mantequilla con el aceite y sella el camarón 1 minuto por lado; sácalo a un plato.
- En el mismo sartén acitrona la cebolla fileteada 3 minutos, vierte la salsa y deja que hierva suave de 6 a 8 minutos, hasta que espese un poco. Sazona con sal.
- Regresa el camarón a la salsa y cocina de 2 a 3 minutos más, solo hasta que esté cocido.
- Sirve con arroz rojo, frijoles refritos, tortillas calientitas y limón.
Consejos
- El picor lo controlas con el chile de árbol: con 4 pica, con 8 sí son a la diabla.
- Si usas camarón con cáscara, hierve las cáscaras en el caldo 10 minutos antes; el sabor queda mucho más profundo.










